Lía desvió la mirada de inmediato y, llevándose la mano a la cara para cubrirse, le susurró al oficial que la custodiaba:
—Vámonos de aquí, rápido, por favor.
El agente estuvo a punto de soltar una carcajada. Era la primera ocasión en que una detenida le imploraba acelerar el paso. Nicolás la acompañó con la mirada por un breve instante y luego se dirigió al oficial a cargo del operativo:
—Le agradecería enormemente que le den un trato adecuado.
—No se preocupe. Solo dará su declaración y eso será todo.
Nicolás le respondió con una breve sonrisa. Una vez que se llevaron a Lía, giró sobre sus talones hacia la sala de juntas, donde todavía reinaba el desconcierto. Entrecerró los ojos y cruzó el umbral.
Manuel, al notar su presencia, se mostró sorprendido y se puso de pie al instante para saludarlo:
—¿Señor Gómez? ¿A qué debemos el honor de su visita?
—El señor Herrera me ha encomendado acudir en su representación.
Al escuchar el nombre de César, el murmullo general se extinguió de golpe. Todos los presentes fijaron su atención en él. Manuel dejó escapar un suspiro.
—Lamento que haya tenido que presenciar semejante espectáculo.
—A decir verdad, ya estaba al tanto de la situación —respondió Nicolás con serenidad—. Fui yo quien solicitó la presencia de la policía.
Manuel se quedó descolocado por un momento. El resto de los ejecutivos cruzaron miradas de asombro. Pablo arrugó la frente con evidente inconformidad.
—¿Ya involucró a las autoridades? Esto solo agravó más el problema. Si la noticia llega a filtrarse, el impacto no solo aplastará a la fábrica farmacéutica, sino a todo el grupo El Valle. ¿De qué forma rendiremos cuentas ante los Herrera?
Diversos directivos asintieron en señal de apoyo. La familia Herrera mantenía el control mayoritario sobre El Valle, por lo que cualquier tropiezo de tal magnitud podía costarles el cargo a todos. Alguien se inclinó hacia el oído de Manuel para murmurarle:
—El señor González está en lo correcto. La ropa sucia debe lavarse en casa. Ahora que la policía tomó cartas en el asunto, los medios de comunicación no tardarán en enterarse y perderemos por completo el control del escándalo.

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